El colágeno en los alimentos

Con el paso del tiempo el organismo va reduciendo su producción natural de colágeno que es la proteína que se encarga de aportar la flexibilidad la piel, los huesos, los cartílagos, los tendones y los ligamentos. Su acción interviene en procesos tan distantes como por ejemplo un cabello fuerte o unas rodillas sanas, sin lesiones.

Según estudios, el cuerpo humano deja de producir colágeno de forma paulatina a partir de los 25 años, lo que representa una situación realmente alarmante en vista de lo necesario de su aporte al organismo, sin embargo, existen ciertos complementos que pueden ayudar a esta deficiencia.

Más allá de los productos naturales que se puedan tomar para nivelar estas carencias de colágeno, la dieta también puede ser de gran ayuda pues existen algunos alimentos que son ricos en esta sustancia y pueden ayudar en el mantenimiento de la elasticidad.

La soja, así como sus derivados son sumamente ricos en una sustancia llamada genisteína que ayuda en el bloqueo de las enzimas que destruyen el colágeno y fomentan los niveles de éste en el organismo.

Igualmente, las verduras verdes son sumamente importante en esta dieta pues la mayoría de ellas, por no decir que todas, son una bomba anti oxidación y además de colágeno aportaran muchos otros nutrientes que el organismo necesita para realizar de manera adecuada todos sus procesos.

En la rama de las frutas los rojos son los líderes en la lucha por la activación y regeneración del colágeno pues contienen altos niveles de una sustancia llamada licopeno que entre muchos beneficios ayuda al rejuvenecimiento celular.

Por último pero no menos importante, tanto el azufre como la vitamina A trabajan en la formación de colágeno, la primera de estas sustancias se puede conseguir en el apio, los pepinos o las aceitunas, mientras que la segunda por su parte se halla en cientos de alimentos, desde carnes, frutas hasta hortalizas.

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