Parece mentira, pero cada vez hay más personas que luchan para que algunas modalidades de baile sean consideradas como deporte.

El baile deportivo, que es así como se llama, es una práctica que mezcla el baile con las características básicas del deporte, como pueden ser el entrenamiento diario o el esfuerzo físico. Son muchas las personas que lo practican, e incluso hay federaciones tanto a nivel autonómico como nacional como internacional que defienden esta práctica e intentan que algún día pueda estar incluida en los Juegos Olímpicos.

Existen dos tipos de baile deportivo:

– En primer lugar el baile deportivo estándar, que partiendo de una base elegante y marcada por las normas, incluye cinco categorías en su interior: el vals inglés, el tango europeo, el vals vienés, el slow fox y el quickstep.

– Luego en segundo lugar tenemos la modalidad del baile deportivo latino, que tiene un punto de partida muy diferente al anterior porque los pasos son más bien fruto de la pasión y el sentimiento. El baile deportivo latino incluye la rumba bolero, el chá-chá-chá, jive, pasodoble y samba.

Hay incluso quien dice que existe una tercera modalidad: la de la salsa deportiva, una modalidad no muy extendida en las típicas clases de salsa. Nació un poco como alternativa a las dos existentes e incluye Mambo, Pachanga y Boogaloo. De hecho, es una mezcla entre las dos, con unas reglas un poco más rígidas que en el caso del baile latino y con un ritmo un poco menos rígido del baile estándar. También las ropas que se usan para practicarla divergen un poco de lo que suele usarse en las dos modalidades mencionadas arriba.

Sea como sea, en el año 2013 se consiguió una cosa que no se había conseguido nunca antes: que la salsa formara parte de unos juegos deportivos. Aunque no estemos hablando de los Juegos Olímpicos, el baile deportivo se incluyó en los Juegos Mundiales, en donde se llevan a cabo multitud de prácticas deportivas y con el visto bueno del Comité Olímpico Internacional.

Tal como indica la noticia publicada en el diario El País, los primeros torneos de baile deportivo fueron en Francia a principios de siglo (1907 y 1909), aunque no fue hasta 1980 en que se usó el término de baile deportivo (DanceSport), y fue la Federación Internacional de Baile Deportivo (World DanceSport Federation, WDSF).

A partir de ahora ya podéis bailar pensando en que estas realizando una práctica deportiva. No solo tonificareis el músculo sino que además también os irá bien para la mente. Practicar deporte y practicarlo de forma feliz es un hábito que todo el mundo debería cumplir. Se puede practicar desde cualquier edad y a cualquier nivel, ya sea de modo amateur o pensado ya en la profesionalidad.

Si os interesa esta práctica, podéis informaros en las diferentes asociaciones y federaciones existentes en nuestro país. Os podrán explicar como formar parte de la entidad, cuales son los requisitos básicos o bien cuales son los procedimientos a seguir para poder participar en un torneo o en un campeonato de baile deportivo.